Terapia de reminiscencia: por qué contar la propia vida hace bien
La reminiscencia consiste en invitar a una persona mayor a recordar y contar experiencias de su vida, con ayuda de preguntas, fotos u objetos. Se usa desde hace décadas en residencias y centros de día, y una de sus formas más concretas es el libro de historia de vida: un libro con los recuerdos, las fotos y las personas importantes de alguien.
Qué dicen los estudios
Una revisión sistemática de 14 estudios publicada en International Psychogeriatrics (Elfrink y otros, 2018) concluye que los libros de historia de vida, sobre todo en papel y elaborados en residencias en pocas sesiones, ayudan a despertar recuerdos y mejoran la relación entre el residente y quienes le cuidan.
Una revisión de revisiones publicada en PLOS ONE (2023) señala que el beneficio más repetido es la mejora de la comunicación entre la persona, su familia y el personal, especialmente en residencias.
Conviene ser honestos: un metaanálisis español sobre reminiscencia en grupo (Irazoki y otros, Revista de Neurología, 2017) encontró una mejora pequeña en la cognición y efectos poco claros en el estado de ánimo. La reminiscencia no es un tratamiento médico; es una forma de cuidar y de conocer a la persona.
Por qué la voz importa
Muchos mayores no escriben con soltura, o ya no pueden. Hablando, en cambio, cuentan con naturalidad, con sus expresiones y su forma de reír. Por eso en Vozmento el residente solo tiene que hablar, y cada capítulo del libro lleva un código QR para volver a escuchar su voz.
Qué gana el centro
- Una actividad individual y con sentido, fácil de organizar.
- Una historia de vida que ayuda a aplicar la atención centrada en la persona: gustos, oficios, personas importantes, cómo le gusta que le llamen.
- Un vínculo más con las familias, que reciben algo que guardarán siempre.
Os explicamos cómo funciona en 20 minutos y os enviamos un libro de ejemplo.
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