Capítulo 1 · respondió a «¿Cómo era el pueblo donde creciste?»
El pueblo donde nací
Yo nací en el cuarenta y ocho, en una casa blanca que estaba justo detrás de la iglesia. Éramos cinco hermanos y yo la del medio, que es la que siempre se libra de todo y la que siempre se lleva las culpas, las dos cosas a la vez.
En el pueblo no había nada y lo teníamos todo. Por la mañana íbamos a por agua a la fuente de la plaza con los cántaros, y mi madre nos contaba los pasos para que no tardáramos. Por la tarde, cuando bajaba el sol, nos sentábamos todos en la puerta con las sillas de enea y los mayores hablaban de la cosecha y de quién se casaba con quién.
No teníamos juguetes, pero teníamos la calle entera. Jugábamos a la comba, a las tabas y al escondite entre los olivos, y cuando sonaban las campanas de la iglesia a las ocho sabíamos que había que volver corriendo a casa, porque si llegabas tarde no había cena.
Lo que más me acuerdo es del olor a pan. Mi abuela Dolores amasaba los viernes y el horno de la calle Real se encendía de madrugada. Nos despertábamos con ese olor y ya sabíamos que era un día bueno. Todavía hoy, cuando paso por una panadería temprano, cierro los ojos y estoy otra vez allí.
